CONTEXTO
América Latina.
En este continente, más del 90 % de los residuos urbanos terminan en vertederos o basurales a cielo abierto. Cada habitante genera entre 0,8 y 1,5 kg de desechos por día, lo que representa miles de toneladas diarias sin aprovechamiento energético.
Las ciudades enfrentan el desafío urgente de gestionar sus residuos de forma sostenible, reduciendo el impacto ambiental y, al mismo tiempo, aprovechando su potencial como fuente de energía renovable.
Brasil.
Este Pais genera alrededor de 82 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos por año. Cerca de 72,7 millones de toneladas fueron colectadas formalmente, y aproximadamente 7,3 millones de toneladas quedaron sin recolección en zonas urbanas.
Gran volumen absoluto, Brasil representa aproximadamente el 40 % del total de residuos urbanos generados en América Latina según estudios. Aunque la cobertura es relativamente alta, hay millones de toneladas que no se recolectan formalmente. Esto implica residuos abandonados o mal dispuestos, lo que genera riesgos. El país todavía dispone de un gran número de municipios que aún operan con vertederos informales o controlados mínimamente. En 2018, 29,5 millones de toneladas fueron dispuestas en vertederos o rellenos con baja estabilidad ambiental. Aunque hay iniciativas de recolección selectiva, la recuperación material formal aún es limitada.
Argentina.
En Argentina se estima que se generan unos 1,15 kg de residuos sólidos urbanos por habitante y por día, se producen casi 14 millones de toneladas de residuos municipales sólidos por año.
Con una población urbana mayoritaria, aproximadamente 45 millones de habitantes urbanos, la tasa es de 1,15 kg/habitantes por día. Esta cifra se aproxima al orden de magnitud reportado, los datos pueden variar según cobertura, zona rural/urbana, etc.
Además, se informa que alrededor del 25 % de los residuos generados termina en “basurales a cielo abierto” o vertederos sin control adecuado.
Uruguay.
En este País la generación de residuos urbanos (base húmeda) ronda aproximadamente 1 millón de toneladas al año, de las cuales entre 43 % y 47 % corresponde a materia orgánica. Un dato adicional, en la capital, Montevideo, se producen cerca de 1.900 toneladas de residuos residenciales al día, de las cuales apenas ~4 % se recuperan formalmente.
Aunque Uruguay tiene una cobertura de recolección urbana de más del 95 %. Sin embargo, la infraestructura de disposición final y de valorización (reciclaje, compostaje) aún presenta retos: muchos residuos orgánicos van a relleno, la tasa de recuperación es baja.
La combinación de generación de residuos relativamente moderada (sobre todo en comparación con Argentina o Brasil) con una elevada proporción de materia orgánica implica que si no se trata adecuadamente la fracción orgánica, se producen los mismos problemas de metano, lixiviados, etc.
Consecuencias ambientales.
Los tres países mencionados tienen la misma problemática:
Infraestructura insuficiente o inadecuada: Aunque la cobertura de recolección es relativamente alta, hay millones de toneladas que no se recolectan formalmente, esto implica residuos abandonados o mal dispuestos.
Alta dependencia de vertederos tradicionales: Estos paises todavía dispone de un gran número de municipios que aún operan con vertederos informales o controlados mínimamente. En 2024, 39,5 millones de toneladas fueron dispuestas en vertederos o rellenos con baja estabilidad ambiental. Esto implica un alto potencial de generación de gases de efecto invernadero (GEI), lixiviados, biodegradación libre en vertederos sin control.
Emisiones de metano (CH₄): Cuando los residuos orgánicos se depositan en vertederos sin capa de oxígeno adecuada, se producen gases anaeróbicos como metano, que es un gas de efecto invernadero 25-30 veces más potente que el CO₂ en horizontes de 100 años.
Contaminación de suelos y aguas: Impacto en ecosistemas y comunidades vulnerables. Vertederos mal gestionados contaminan aguas superficiales, generan lixiviados, afectan la calidad del aire, y generan bioacumulación de contaminantes.
A modo de conclusión.
La problemática de los residuos sólidos urbanos en Argentina, Brasil y Uruguay presenta similitudes y diferencias:
- En Brasil, la escala del problema es la mayor: decenas de millones de toneladas al año, con cobertura de recolección incompleta, vertederos insuficientemente controlados y bajo reciclaje.
- En Argentina, aunque la generación por persona es relativamente alta (~1,15 kg/día) y la cobertura de recolección urbana es elevada, la disposición final adecuada es desigual (regiones con graves deficiencias) y hay una gran cantidad de vertederos sin control.
- En Uruguay, la escala es menor pero no menos relevante: generación en torno a 1-1,3 millones de toneladas/año, alta fracción orgánica, buena cobertura de recolección, pero aún desafíos en valorización, reciclaje y tratamiento de la materia orgánica.
Desde el enfoque de gestión sostenible y energías renovables, estos países tienen amplios márgenes de mejora: tratamiento de la fracción orgánica para producción de biogás, impulso al reciclaje para cerrar el ciclo de materiales, modernización de la infraestructura de disposición final, y desarrollo de la economía circular como complemento a la transición energética.
